Un torneo visto desde dentro: Copenhagen Open 2014 (2)

Reunión de jugadores
El día ha comenzado bien, con sol y una temperatura perfecta para la práctica del discgolf. Tras una caminata de 20 minutos desde el hotel al campo, hemos asistido a la reunión de jugadores, y finalizada esta, todo el mundo se ha ido a sus respectivos hoyos. 


Seppo, Gregor, Jeppe y Stefan
Mi grupo matinal ha sido de lujo. Jeppe Ask Sørensen, joven jugador danés que ya está entre los mejores de su país, Seppo Paju uno de los top finlandeses, Gregor Marter, veterano alemán y director del documental The Invisible String y Stefan Swärd, un veterano sueco que procede de una familia plagada de discgolfistas. 

La ronda ha empezado bien con un birdie en el primer hoyo, el #11, un “anhyze” con los arbustos tan típicos de este campo cerrando el lado izquierdo de la calle.  En el #15, el más largo del campo, fallo la última
Jeppe en el Pinball
aproximación y hago mi primer bogey. En este tramo Paju juega de ensueño y hace solo birdies. Jeppe tampoco juega mal. Gregor juega muy seguro, como el resto de la ronda. Desde el #16 hasta el #4 solo hago par. En el #5 y tras un buen drive consigo mi segundo birdie. En estos hoyos es donde Jeppe empieza a jugar de ensueño y consigo varios birdies. Paju por su lado empieza a decaer. Un fallo en el drive del #8 me cuesta mi último bogey y completa un ronda no muy buena por mi parte con un total de 64, uno bajo par. No estoy disgustado, pero noto que el primer torneo del año y que el juego está muy lejos de normalizarse. Jeppe termina con 55, diez bajo par y líder en el Open. Paju con 57, Greg con 67 y Stefan con 70. Ha sido una ronda de cuatro horas pero con muy buen ambiente.

El almuerzo ha sido corto y efectivo, y a la una y media ya estábamos en camino de nuestros hoyos. Esta vez he empezado en el #8 y con un grupo menos animado que el anterior: Al Fleming, compañero en el torneo de parejas de ayer, Espen Møkkelgjerd mi rival en Noruega durante los últimos 15 años, el sueco Christian Granberg, y el danés Heimir Gudbergsson. He hecho par en los siete primeros hoyos, y al llegar al #14 he tenido problemas. He hecho un drive corto para quedarme en la primera parte de la calle. En el segundo lanzamiento he sacado un Saint Pro y he lanzado para asegurar posición al otro lado de la calle, pero el tiro ha perdido altura y se ha queda en el OB, a un metro de la calle. Esto ha supuesto un gran problema ya que como nunca he estado en el lado correcto, he tenido que lanzar otra vez desde la primera parte de la calle, con un lanzamiento de penalización, y avanzando solamente cinco metros tras el lanzamiento anterior.
Heimir y Christian controlando las tarjetas
Un doble bogey en el hoyo, poco divertido. En el #15 he tenido mala suerte en el la última aproximación. Mi tiro ha tocado el tope de un de los arbustos de la última parte de la calle, ha caído dentro de la doble fila de arbustos, y he tenido que utilizar tres lanzamientos para terminar el hoyo. Un bogey. He salvado el par en el #16, y en el #17 he ido de mal en peor. Un drive alucinante, una aproximación muy buena, y un pat para birdie que se ha llevado el viento y que ha terminado en el centro de la doble fila de arbustos. He pasado de posible birdie a un nuevo bogey. He perdido cuatro lanzamientos en solo tres hoyos. No es nada fácil centrarse en su juego tras algo semejante, sobre todo en la primera competición del año. He reprogramado mi cerebro y he seguido adelante. Desde el #18 al #6 he hecho tres birdies y he recuperado algo de terreno. Mi último hoyo ha sido el famoso Pinball, y cuando fallas el primer lanzamiento en este hoyo tan estrecho, tienes casi asegurado el bogey. Esto es lo que me ha sucedido. Una pena, pero así es la vida. He terminado con 67, dos sobre par. Una ronda para olvidar y aprender. El único que ha jugado bien en nuestro grupo ha sido Espen que ha terminado con 58.


Karl Johan Nybo, el número uno danés, es líder en el Open, mientras que el ex-lanzador de jabalina finlandés Ville Piippo lidera el Master. 

Camino al hotel hemos discutido la ronda. Torleiv está bastante contento con sus últimos dieciocho hoyos, no está mal eso. Yo no estoy triste como el año pasado, veo muchas cosas positivas en mi juego, pero necesito estabilizarlo, necesito competir más a menudo. Mañana tarde analizaré más detenidamente lo que ha pasado.


La jornada la terminamos en el hotel, donde cenamos unas hamburguesas. Estamos muy cansados, hemos empezado ha caminar a las 07:30 y hemos llegado al hotel a las 18:30. Solamente hemos estado sentados una hora entre las doce y media y la una y media. Son muchas horas y se nota en el cuerpo. Mañana empezamos a la misma hora. Va a ser otro día duro, y esperemos, más divertido.


Pagina oficial del torneo: aquí
Mapa del campo: aquí
Resultados: aquí

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