Latitude 64 Copenhagen Open, un “Major” visto desde dentro (parte IV)


Hoy hemos probado el campo. Después de un viaje muy largo, que para mi empezó a las 03:55, nos bajamos del autobús en Valby Parken a las 12:30. Tras un corto precalentamiento comenzamos los 18 hoyos con Otfried Derschmidt, nuestro colega y competidor austriaco. Una suerte para nosotros ya que Otfried ha jugado este torneo varias veces y conoce perfectamente todos los hoyos.

Empezamos en el uno y vamos avanzando y probando los lanzamientos que nos parecen necesarios, siempre respetando que tenemos un grupo detrás y que hay que agilizar el juego para que todos los jugadores puedan probar el campo. Incluso así nos da tiempo a probar varios drives, aproximaciones y putts en cada uno de los hoyos. En mi caso significa unos 150 lanzamientos.
Lo más importante es conocer los hoyos y decidir un plan de juego para la primera ronda. Cuando llegamos al 18 tengo claro lo que voy a hacer en todos menos en el primero. Por suerte he visto al grupo de los americanos jugarlo y me decido a sustituir un drive recto por un lanzamiento de izquierda a derecha (lo que en nuestra jerga es un anhyze). Hago el hoyo nueve veces más, el drive a la “americana” funciona perfectamente y mañana a las 08:30 va a ser el lanzamiento que con el que voy a iniciar el Copenhagen Open. Un problema menos J

 La ronda ha sido muy entretenida. Cada 10 minutos nos encontramos con algún jugador que no hemos visto desde la temporada pasada y con el que charlamos un ratito. Torleiv, mi amigo y compañero de viaje desde los años ochenta, ha jugado bien y ha hecho un “Eagle”, dos bajo par, en el #13, un hoyo muy técnico y de 235 metros. Ha terminado contento. Otfried ha estado un poco cansado pero ha jugado bien. Yo he jugado normalito, pero tampoco le doy mucha importancia, mañana va a ser una cosa muy distinta.

 Cuando nos registramos y recibimos el pack para los jugadores nos ponemos muy contentos. Es de lo mejorcito que hemos recibido en muchos años, e incluye entre otras cosas un polo rojo con el logo del torneo, una toalla, dos minis, tres discos, pegatinas y una barra de chocolate. Nos viene muy bien. Además mi "tag" o etiqueta de competidor tiene una bandera española, algo que significa mucho para mi y que vivo por primera vez en mi carrera como discgolfista J

Cuando hemos terminado hemos cogido el autobús al hotel. Hemos decidido saltarnos la reunión informativa de la tarde, parece ser que solo van a hablar del campo y los hoyos, y como estamos muy cansados preferimos descansar y relajar ante el día que nos espera mañana…

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