Latitude 64 Copenhagen Open, un “Major” visto desde dentro - (parte III)

Mañana viajamos a Copenhague. Un vuelo muy temprano que nos dejará en Kastrup antes de las nueve. Del aeropuerto al hotel. Cambiarse y rápidamente al campo para jugar una ronda y tener por lo menos una pequeña idea de cómo jugar los hoyos. En realidad no es suficiente. Muchos jugadores han llegado el domingo y han probado el campo muchas veces. Intentaremos hacer lo que se pueda, esta vez no hemos podido viajar antes.

Los últimos día he pensado bastante en este torneo. Al ser un Major, el grupo de jugadores congregado en Copenhague es increíble. El jueves por la mañana habrá 29 jugadores con un rating de más de 1.000, cosa que sucede muy pocas veces. La mayoría de los mejores jugadores del mundo estarán presentes. Nombres como McBeth, Locastro, Doss, Feldberg y Jenkins. Todo un lujo, pero también un poco intimidante para muchos jugadores. Lo importante es cambiar el chip y pensar que es una gran oportunidad para competir con ellos y aprender alguna cosa.

Otro factor importante es el tiempo. Estos últimos días han pronosticado muy mal tiempo. Mucha lluvia, vientos de hasta 19 m/s (68 km/h) y bajas temperaturas. Lo peor que prodría pasar y un factor que convierte el torneo en un calvario mental y técnico.

El sábado he aprovechado el mal tiempo en Oslo, y he salido ha entrenar cuanto más llovía y con un viento a ráfagas. El parque de Vigeland, normalmente lleno de turistas, estaba vacío. El suelo totalmente embarrado y entre la lluvia y los 5 grados he hecho en mini simulacro de Copenhague. Creo que vale, he notado que con buena ropa y una actitud positiva, se puede lanzar muy bien. La sesión de dos horas me ha calmado mentalmente y ha generado tranquilidad. Justamente lo que necesitaba.

El domingo torneo infantil de futbol. Un cambio de pensamiento que sienta muy bien. Ver jugar a niños de ocho años es siempre divertido, incluso cuando tu equipo pierde claramente todos sus partidos ☺
Por la tarde entrenamiento. Aproximaciones y putts. Desgraciadamente mi callo del dedo corazón se ha abierto y ahora tengo una herida que sangra y molesta bastante al lanzar. Desde ahora tedré que poner cinta adhesiva e intentar proteger el dedo. Un pequeño contratiempo.

El lunes último entrenamiento. Drives, aproximaciones y putts. Vuelta a la normalidad.

Hoy martes había pensado tomar un día libre. Libre de lanzamientos. Pero no he podido, al final he pateado un rato. No importa, lo importante es tomarlo un poco con calma. Es la primera jornada sin entrenar drives ó aproximaciones tras 52 días seguidos lanzando. Una sensación muy rara, pero seguramente algo que va a agradecer mi hombro derecho.

Aquí os dejo el tráiler del torneo. Ya os cuento como va la cosa...


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