La técnica en el discgolf: el drive



El drive es un lanzamiento largo (normalmente de más de 100 metros). En general se hace desde la salida en hoyos largos, par cuatro o cinco, y en algunos lanzamientos intermedios en este tipo de hoyos. El disco utilizado en estas ocasiones suele ser un DLD (driver de larga distancia) o un DC (driver de calle), pero los jugadores con brazo potente también pueden sacar de su bolsa un midrange o incluso un putter.
Como ya hemos explicado anteriormente, los DLD y DC se caracterizan por su alta velocidad de vuelo y, a menudo, su pronunciada caída al final del mismo. Suele ser difíciles de controlar y poco recomendables para jugadores poco experimentados.

El drive utiliza más cadera y el movimiento del brazo es más veloz. La técnica de es mucho más agresiva que en los lanzamientos más cortos y por esta razón más susceptible a pequeños fallos. Esto significa que en estos lanzamientos podemos experimentar errores de graves consecuencias, sobre todo en campos de calles estrechas y con mucha vegetación. Buscamos desde luego ganar distancia, pero nunca a costa de nuestra precisión. Si disponemos de mucho tiempo podríamos concentrarnos en las dos tareas al mismo tiempo, pero en general tenemos que llegar a un compromiso para efectivizar nuestro entrenamiento. Yo personalmente me inclino a la precisión, aunque desde luego basándose en un mínimo de longitud en el lanzamiento.

El drive utiliza un movimiento más brusco que el resto de los lanzamientos y por esta razón deberíamos basarnos en menos repeticiones. Podemos variar el número de repeticiones dependiendo de cuantas veces entrenamos semanalmente. Entre 30 y 60 puede ser un buen comienzo.

Para entender el vuelo de nuestros discos lo mejor es encontrar un sitio grande, abierto y llano. De esta manera observaremos giro, caída y planeo, y conoceremos al detalle el vuelo de nuestros drivers.

En cuanto a distancia, deberíamos empezar con la que nos sentamos más confortables, no importa si es 60 ó 90 metros, lo importante es entender y controlar el vuelo de los discos. Colocamos nuestra bolsa a la distancia deseada y empezamos a lanzar en esa dirección, simple y efectivo. Deberíamos también variar la trayectoria del vuelo, lanzar en línea recta, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Si basamos nuestro entrenamiento en el campo de practicas, podremos aplicarlo al juego real en el campo cuando se nos apetezca.

Con esto me parece que ya estáis preparados para poneros manos a la obra y añadir esos metros que necesitáis para conseguir esos birdies tan deseados…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lliga CRK-Vallés: segunda jornada y victoria para Dani Aguilar

Lliga CRK-Vallés: tercera jornada y victoria compartida entre hermanos

35 años de historia del frisbee en España